
La escuela primaria Andrés Molina Enríquez, ubicada en la alcaldía Iztapalapa, opera bajo un esquema público en turno vespertino. El plantel se encuentra en la Cerrada de Pino, número 50-A, y cuenta con una infraestructura diseñada específicamente para actividades académicas. Con una comunidad de 541 alumnos, la institución dispone de 20 aulas de clase, lo que permite una distribución organizada de los estudiantes en sus distintos niveles.
El centro educativo integra recursos tecnológicos para fortalecer el aprendizaje, destacando un aula de cómputo equipada con 33 equipos en funcionamiento y acceso a internet. Estas herramientas facilitan la implementación de diversos proyectos pedagógicos, entre los cuales figuran el Programa Nacional de Lectura y el modelo Enciclomedia. Además, la escuela promueve el bienestar integral de su alumnado mediante su participación en iniciativas como el Programa Desayunos Escolares y el esquema Ver Bien para Aprender Mejor.
La seguridad de la comunidad escolar es una prioridad, por lo que el plantel cuenta con un plan de protección civil, rutas de evacuación señalizadas y extintores distribuidos en el inmueble. Para prevenir contingencias, dispone de una alarma sísmica en funcionamiento y un comité especializado en seguridad y emergencia. Asimismo, el edificio está adaptado con rampas de acceso para garantizar la movilidad y cuenta con servicios básicos como drenaje, suministro eléctrico y una cisterna para el almacenamiento de agua.
El funcionamiento diario de la escuela es posible gracias a una plantilla de 23 personas, entre las cuales 18 docentes se encuentran frente a grupo. El espacio físico incluye un patio o plaza cívica que permite el desarrollo de actividades recreativas y cívicas. La gestión escolar se apoya en el Consejo Escolar de Participación Social, organismo debidamente inscrito en el registro público correspondiente, el cual colabora en la organización y mejora continua del entorno educativo.
La institución mantiene un enfoque orientado a la formación académica y el desarrollo de los niños en un ambiente controlado. Al ser una construcción destinada originalmente a fines educativos, el espacio ofrece las condiciones necesarias para el cumplimiento de los planes de estudio vigentes. Mediante la combinación de infraestructura, programas de apoyo social y medidas preventivas, la escuela busca brindar un servicio educativo constante para los habitantes de la zona.