
El Mississauga Institute se encuentra ubicado en la calle San Rafael número 11, en la colonia Pueblo Nuevo Bajo, dentro de la alcaldía La Magdalena Contreras. El plantel opera bajo un esquema privado en turno matutino, ocupando un inmueble adaptado específicamente para actividades académicas. Su ubicación es accesible al encontrarse en las inmediaciones de referencias comerciales conocidas en la zona.
La institución cuenta con una capacidad para 116 alumnos y actualmente atiende a una comunidad de 82 estudiantes. El cuerpo docente está integrado por seis maestros frente a grupo, quienes forman parte de un equipo total de diez personas dedicadas a la operación escolar. Para el desarrollo de las actividades diarias, el centro dispone de 11 aulas de clase, además de un espacio dedicado al cómputo que cuenta con diez equipos en funcionamiento y proyectores para apoyar las sesiones de enseñanza.
En el ámbito pedagógico, el programa educativo se fortalece mediante la participación en el Programa Nacional de Inglés en Educación Básica y el Programa Nacional de Lectura. Este enfoque académico ha dado resultados tangibles, ya que los alumnos han obtenido niveles sobresalientes en las áreas de Matemáticas y Español durante la aplicación de la prueba PLANEA. La gestión escolar se apoya en un Consejo Escolar de Participación Social debidamente registrado, lo que permite una coordinación constante entre la comunidad educativa.
La infraestructura del plantel garantiza servicios básicos como conexión a la red pública de agua, drenaje y energía eléctrica. Para facilitar la movilidad y accesibilidad, el inmueble cuenta con rampas de acceso. Asimismo, el personal docente tiene acceso a internet para el desarrollo de sus labores, integrando herramientas digitales en el proceso de aprendizaje cotidiano.
La seguridad de los estudiantes es una prioridad, por lo que el centro dispone de un plan de protección civil, rutas de evacuación señalizadas y extintores en las instalaciones. El protocolo de prevención se complementa con la operación de una alarma sísmica y la presencia de un Comité de Seguridad y Emergencia Escolar, asegurando un entorno organizado y preparado para cualquier contingencia.